Este domingo inicio del mes de marzo, 1 de marzo a las 12 horas, la formación Mosicaires desplegará sus músicas sostenibles dentro del programa Vive el Huerva con una actuación en el Puente de los Cantautores del Parque Grande José Antonio Labordeta de Zaragoza.
Con esta actuación comienza la formación una nueva edición del proyecto Iberia Impura, la cual se desarrollará a lo largo de todo el año en Zaragoza y contará con un buen puñado de actividades de diferente naturaleza, incluyendo conciertos, nuevas propuestas escénicas, videos musicales, así como talleres y conciertos didácticos.
El grupo aragonés de música folk Mosicaires ofrecerá este próximo domingo 1 de marzo su concierto RqR: músicas sostenibles dentro del programa Vive el Huerva.
Una propuesta escénica de Mosicaires con la que pronto alcanzarán las doscientas representaciones a lo largo de toda la península, tanto en festivales de toda índole como en pequeños pueblos, tratando de transmitir “un mensaje con moraleja, pero sin sermón sobre la sensibilización en torno al reto del cambio climático, la necesidad de cambiar nuestros hábitos para reconectar con la naturaleza y nuestra herencia cultural”. Para ello, el grupo utiliza instrumentos prehistóricos y reciclados como plumas de quebrantahuesos, un ordenador convertido en laúd, batefuegos, taburete, goma de mascarilla, botella de anís, regadera, piedras, salterio fabricada en una tabla de snowboard y chiflo, tapones de botella o cucharas metálicas.
Con esta actuación arranca una nueva edición de su proyecto anual Iberia Impura, el cual alcanza su décima edición, habiendo contado con el apoyo económico del Ayuntamiento de Zaragoza en la mayoría de sus ediciones.
Iberia Impura es un proyecto consolidado con vocación de futuro y que se ha desarrollado a lo largo de sus nueve anteriores ediciones en multitud de líneas de trabajo distintas, desde más de cien conciertos didácticos, a conciertos de colaboración con artistas como Mustapha Ghouzal, Tereza Polivka, Ariel Tobío o Joaquín Pardinilla, entre otros; en colaboración asimismo con entidades
culturales y sociales como la A.C. Pequeño Atlas, la Casa de las Culturas, Centros Cívicos de la ciudad de Zaragoza, el Aula de Medio Ambiente “La Calle Indiscreta” del Gobierno de Aragón o el Museo de Ciencias Naturales de Zaragoza. Dentro del proyecto también han presentado más de quince videoclips, una publicación literaria titulada Doméstica Salvaje, así como la realización de talleres.
Desde la formación continúan reclamando que “no hay nada más vanguardista e innovador que la tradición” para desarrollar este proyecto en con el que, a partir de la sabiduría ancestral de los oficios tradicionales como el pastoreo o la escucha atenta a las canciones que nuestras abuelas, poder vertebrar una historia intergeneracional de superación que permita aportar una nueva visión de activismo medioambiental.
El proyecto surge de la siguiente hipótesis: quizá los problemas ambientales que afectan al planeta tengan su origen en haber dejado de escuchar a la naturaleza. Y si somos capaces de volver a escucharla, ¿podríamos revertir la situación de emergencia climática en la que nos encontramos?Una propuesta apta para todos los públicos que apuesta por un formato visual innovador.
MÚSICA PARA CAMBIAR EL MUNDO
Desde su formación en Graus, en el año 2014, Mosicaires ha ganado premios y reconocimientos con su unión de músicas tradicionales y modernas. Ha editado tres discos y un cuento-CD y sumará un libro ilustrado en las próximas semanas. En todos sus trabajos es seña de identidad, que aborda proyectos transversales, en los que, a los elementos musicales, une aspectos didácticos o de reivindicación lingüística, social y, como en este nuevo proyecto, de carácter medioambiental.
“Cada uno de nuestros espectáculos pretendemos que tengan potentes elementos motivadores que vertebren su desarrollo y que se conviertan en una especie de moraleja. Invitamos incluso en este nuevo espectáculo a nuestro público a cambiar el mundo, citando al escritor uruguayo Eduardo Galeano: mucha gente pequeña, en lugares pequeños y haciendo cosas pequeñas, pueden cambiar el mundo”, señala el grupo.
Con su proyecto “Iberia Impura” ha investigado en la mezcla fértil de culturas, en el papel de la mujer en el patrimonio cultural inmaterial, ha buceado el secreto de una tierra acogedora, y, en las últimas ediciones, ha perseguido demostrar la íntima relación entre el patrimonio cultural y el patrimonio natural para tratar de volver a reconectar con la naturaleza y vivir de cara a ella.
A lo largo de los años, el proyecto ha respondido también a situaciones sociales complejas, como la crisis de los refugiados, la pandemia sanitaria o, en su última edición, la invasión de Ucrania por Rusia. Ante todas estas situaciones, se ha adaptado y ha creado propuestas concretas, como en el concierto “Romance del Refugiado”.