La vicepresidenta de la Diputación de Zaragoza, Teresa Ladrero, asistió el pasado 5 de febrero, a la celebración de Santa Águeda en Escatrón, patrona de la localidad y cuyas fiestas están declaradas de Interés Turístico de Aragón. En su honor tiene lugar cada año la tradicional procesión de las Panbenditeras, Bien de Interés Cultural Inmaterial, que en esta ocasión se ha desarrollado en un recorrido más corto debido a la amenaza de lluvia.
“Es una de las procesiones más singulares de la provincia, que sorprende no solamente por su espectacularidad sino por la gran cantidad de personas que participan en ella. Es todo un sentimiento de orgullo», ha destacado Ladrero, quien ha puesto en valor la figura de las mujeres en esta fiesta, las Panbenditeras, que portan en su cabeza las tradicionales canastillas con el pan bendito.
Según cuenta la tradición local, fueron unos soldados nativos que regresaban de los tercios de Sicilia quienes trajeron a Escatrón el culto de Santa Águeda. Al parecer, se acogieron a la protección de esta mártir originaria de Catania para la dura batalla, y al haber sobrevivido decidieron traerse consigo una imagen de la virgen. Gracias a este singular acontecimiento, todo el pueblo de Escatrón fue conocedor de los hechos y decidieron honrar a la santa haciéndola su patrona. En la actualidad todavía se recuerda la venida de aquellos soldados en la procesión del día 5, cuando los escopeteros que encabezan la comitiva disparan sus salvas en honor a la virgen como hicieron hace casi cinco siglos.
Este tributo guarda relación con otros ritos y festividades de origen pagano que ya se realizaban en la villa, fiestas ancestrales dedicadas a propiciar la fertilidad de las matronas en honor de las divinidades de los partos y de la abundante lactancia; relacionadas con la protección ante los incendios, los malos espíritus…En Escatrón, la procesión con el pan bendito y el baile de la cinta fueron algunos de estos antiguos ritos que, al irrumpir el nuevo culto a Santa Águeda, quedaron unidos a él y se fueron adaptando y modificando progresivamente hasta la actualidad.

Pan bendito
Una de las peculiaridades de la procesión que más llama la atención son las canastillas que las mujeres participantes en la procesión portan en su cabeza. En ellas llevan pan bendito, un dulce popular en muchos pueblos. En los orígenes de la procesión, al igual que ocurre en muchas otras, solo podían participar las mujeres solteras y tampoco todas.
Actualmente, en Escatrón la Panbenditera es toda aquella joven soltera que sale en procesión de forma voluntaria, la reina y las damas de fiestas, e incluso las mujeres casadas, que visten los típicos trajes de gala y que portan sobre sus cabezas los cestos con el tradicional pan abizcochado, y los pesos para que el viento y el continuo desfile no los balanceen demasiado. La procesión se enmarca dentro de las fiestas en honor a Santa Águeda.